Tengo 17 años. Llevo año y medio detrás de un chico que pasa de todas, que hoy esta con una, mañana con otra, que sale muchísimo. Me lié con él hará siete meses y me mando a la mierda, hablando claramente, porque no quise acostarme con él. Yo de antes era muy amiga de su mejor amigo y siempre me decía que pasara de él, que no valía la pena. En ese tiempo tome mucha amistad con su mejor amigo y mis amigas decían que yo le gustaba.
Tras cinco meses hablando con el chico que me gusta por el messenger, consigo volver a estar con él, pero lo mejor vino después. Me dijo que estaba harto de las cuatro chicas fáciles con las que estaba, que quería cambiar, que quería algo mas, que quería una chica como yo, responsable, que estudiara. Yo me sentía insegura, no me podía creer que quisiera estar conmigo. Ese mes y medio me trato genial, cariñoso, incluso le hablo de mí a su hermana y a su madre, pero yo no sabia que su mejor amigo estaba por mí y que esa noche tenia pensado pedirme. Además se puede sumar que mis “amigos” son unos amargados y no tienen vida y se meten en la vida de mis amigas y en la mía. Pues estos “amigos” se las apañaron para mentir y rayarlo, y para colmo su mejor amigo es muy desconfiado y no me cree aun sabiendo como son los otros.
No sé por que será, pero su amigo me llamó borracho diciéndome que yo le gustaba, que pensaba pedirme, que no le gustaba que estuviera con él.
A esto hay que sumar otro chico que también anda por ahí. Ahora él pasa de mí, quise hablar con él y aclarar las cosas y se desconecto sin apenas escucharme. Yo sé que su mejor amigo le esta rayando mas aun. No entiendo por que hace caso a la gente cuando él me dijo que pasara de lo malo que me contaban de él.
No sé que hacer, estoy desesperada. Su mejor amigo a veces me habla, a veces no, pero es un falso y siempre esta resentido. No me concentro estudiando y lo peor es que ahora tengo selectividad. Y sé con certeza que él quería estar conmigo e intentar algo serio, aunque claro era algo difícil.
les contaré mi historia de amor casi imposible.
Todo sucedió hace 3 años cuando yo tenia 13. Era una preciosa tarde de verano, estaba yo con mi hermano por el barrio de San Pedro y San Pablo jugando con varios amigos míos. Eran casi las diez y media y quise regresar a casa para cenar y ver la televisión.
Yo vivo en un recinto privado donde cada día vigilan unos guardias de que no suceda nada malo. Cuando iba a entrar, lo vi, el chico de mis sueños, amor a primera vista. Era nuevo y me di la mayor prisa para verlo más de cerca. Al pasar por delante de él me inventé una rima: Oskarín Kara Ermokín que no sé ni lo que significaba, pero lo hice para llamar la atención, y lo conseguí. Se me acercó y me dijo:
“Yo me llamo oscar ¡eh! ¿A quién le decías esa ocurrencia?”.
Yo me quedé en blanco, de la verguenza y le pedí disculpas sin mirarle a la cara.
Después levanté la cabeza para verle y en ese momento sentí que Cupido me lanzo la flecha de amor. Me enamoré de su sonrisa, de sus ojos tan azules, de todo…. Estaba muy nerviosa así que me despedí de él y me fui riendo con mi hermano por aquella experiencia. Fue pasando el tiempo hasta que un día frío de invierno lo vi trabajando, así que se me ocurrió la idea de llamar a mi amiga para que lo viera y lo hice. Empezamos a hacer tonterías y volteretas y saltos para atrás para que nos mirara y en efecto lo hacía. Se me volvió a acercar y me preguntó:
“¿Haces gimnasia rítmica? ¿Porque lo que hacéis es muy difícil, no?”. Entonces soltó una de sus tantas sonrisas perfectas. Yo le contesté:
“¡No! Esto lo hacemos en gimnasia y bueno se me ha dado por enseñarle a mi amiga lo que hacemos”.
Eran las ocho y media de la tarde y se iba a ir. Le dije a mi amiga que me había enamorado de él entonces ella me dijo que le preguntara su edad y así lo hice. Me dijo que tenia 21 años. Se despidió de mí y me dio dos besos en la cara. Me puse roja como un tomate de la verguenza.
Pasaron los meses y yo sin verle. Me decía a mi misma que lo olvidara porque se marchó, pero no fue así. Fui de compras con unas amigas por el barrio cuando lo vi besándose con una mujer muy bella. Estuve unos segundos mirándolos a los dos como unían sus labios en un profundo beso. En aquel momento se giró y me vio. Yo me puse a derramar lágrimas del dolor y me fui corriendo.
Después de aquel loco suceso me lo fui encontrando más a menudo. Siempre se acercaba para contarme chistes e incluso dejaba su puesto de trabajo para jugar conmigo y sus amigos. Poco a poco fui averiguando más cosas como su coche y donde vivía. Su coche: un Renault Megane coupé amarillo, para distinguirlo de los otros llevaba “con sidrina nun fai falta gasolina”. Su casa: no fue muy difícil dar con ella puesto que siempre que salía de las clases lo veía.
Todo fue a la normalidad y yo seguía enamorada de él como nunca lo hice con ningún otro chico.
Todo era felicidad hasta que 3 años después me dijo:
“Me iré de aquí a 3 meses, y creo que no nos volveremos a ver”.
En aquel momento el mundo se me vino encima y el corazón se me partió en miles de millones de pedazos.
Ahora han pasado 2 meses y medio y cada vez lo veo menos. Creo que no voy a poder olvidarlo porque siempre me hacía reír y aún recuerdo aquel 13 de octubre de 2007 cuando me invitó a un par de refrescos. No sé qué hacer cuando se vaya. Cada vez queda poco y me gustaría que el mundo se detuviera por unos instantes para estar más cercana a él. Me da igual que tenga novia y que tenga 24 años porque siempre le amaré.
oscar, si lo lees algún día, te amo y siempre lo haré hasta el final de mis días. Sólo quiero que recuerdes una cosa: ¡Con sidrina nun fai falta gasolina! Y aquellas pintadas en los cristales, las hacía yo. Todo lo que encontrabas de oscar te amo y todo eso, lo hice todo yo. Tu única y mejor amiga que has conocido y que siempre te esperará.
Todo empezó cuando yo estaba en noveno curso. Tenía 12 años y era nueva en el colegio. Todo era maravilloso: los compañeros, mis amigas y los profesores. Una semana mas tarde de haber empezado las clases, me acuerdo que fue el 10 de abril del 2006, llegó un chico muy lindo (Andrés).
¡Wooow! Me quedé impactada. Era muy lindo para ser verdad tenia ojos verdes su cabello era castaño claro y su boca era rosadita.
Definitivamente me encantó. Era tan bello que me perdí en su mirada. Después de un rato empezamos las clases y yo solo tenia mi mirada puesta en él. Era tan obvio que me gustaba que se dio cuenta, pero nunca m dijo nada. Yo no sabia el tipo de chico que él era hasta que poco a poco lo fui conociendo.
Dos semanas mas tarde me pidió un beso. Yo por timidez y porque nunca había besado a un chico no se lo di. Después de un tiempo, el 4 de mayo le di un beso por primera vez. Qué lindo. Mi primer beso y con el chico que me gustaba. Fue tan hermoso ese momento. Hasta ese entonces no sabia como era en realidad aquel chico.
Pasaron 3 semanas y él cogió confianza conmigo. Ya no era el mismo, vacilaba con todas las chicas que le gustaban en el colegio. Obviamente me sentía muy mal, por eso, porque me sentía muy ilusionada con él. Me trataba mal, me decía cosas muy feas, pero no me importaba. Mi ilusión hacia él era mucho mas fuerte. Así pasó todo ese año de colegio. Ya faltaba poco para que terminaran las clases y mi ilusión hacia él era cada vez mas fuerte. No sé por que pero sentía que me había enamorado de él.
Las clases se terminaron y conocí a un chico maravilloso (Marcos). Me hice novia de Marcos, pero todavía pensaba en Andrés. No me lo podía sacar de mi mente, pero Marcos era tan lindo conmigo que no quería traicionarlo, así que me cambié de colegio. Las vacaciones fueron maravillosas, me divertí mucho con Marcos y ya las clases empezarían pronto.
Poco después de empezar las clases, Andrés me paso un mensaje a mi celular. Me preguntó que por qué me había cambiado de colegio. Que me extrañaba mucho. Que yo le hacia falta. No pude contener mis lagrimas con ese mensaje.
Y le respondí. Le dije que yo también lo extrañaba mucho, que lo seguía queriendo. Así pasamos una semana chateando. Mi cariño hacia el se había convertido en amor. Tanto así que esa misma noche que termine con Marcos.
Mi mejor amiga, que también es la mejor amiga de Andrés y Marcos, se metió en esto y le dijo a Andrés que se alejara de mí porque yo ya tenia novio. Entonces Andrés me paso un mensaje diciéndome lo peor que se puedan imaginar.
Me sentía muy mal por que es feo que la persona que tu quiera te trate así.
Pasaron los días y yo volví con Marcos eso sucedió como por el mes de julio del 2007. Marcos y yo no teníamos una relación muy buena que digamos. Yo no lo quería, pero él a mí si me amaba. Tanto así que nunca se dio cuenta de mis rechazos hacia él. Cada vez que me invitaba a salir yo le ponía una excusa. En el mes de septiembre, mi mejor amiga me invito a un acto del colegio. O sea, del colegio que yo estudiaba antes. Claro que acepte ir. Ahí iba a estar Andrés. Lo vi y me saludo, pero mi orgullo era más grande y fuerte que ni si quiera lo tome en cuenta. Pero el no me podía quitar la mirada de encima.
Cuando llegue a mi casa Andrés me paso un mensaje a mi celular me dijo que por que yo no le había hecho caso yo le conteste “disculpa pero estaba entretenida con mi celular escuchando música”. Él no me siguió respondiendo.
Yo en ese tiempo ya había terminado con Marcos, pero aun así Marcos y yo seguíamos siendo amigos.
Yo me aleje de Andrés. Quería olvidarlo pero no pude así que nos pusimos en contacto. Nos escribíamos todos los días y mi amor hacia él era aun más fuerte que nunca. Mi mejor amiga me invito al baile de gala que organiza todos los años su colegio (mi ex colegio) entonces fui con ella eso fue en noviembre. yo estaba muy contenta y ansiosa por ver a Andrés.
Eran las 9 de la noche y por fin llegue al baile. Lo primero que vi fue a Andrés. Estaba tan lindo. El también me dijo que estaba muy hermosa. Bailamos toda la noche, no nos separamos ni por un momento. Me pidió un beso pero no podía, ahí estaban los padres de él y me daba vergüenza. La noche se terminó. Pasaron los días. Y mi cumple se acercaba.
El día de mi cumpleaños, el 4 de diciembre del 2007, cuando llego a mi casa veo un ramo de flores, una tarjeta, un globo que decía “te amo” y un dibujo hecho a mano de mi cartoons favorito. wow, que sorpresa. Era un regalo de mi ex novio Marcos. Que hermoso detalle. En la tarde organice una fiesta con mis amigas más intimas. La pase increíble. Era el día perfecto hasta ese momento, luego en la noche recibí un mensaje de Andrés que decía “lo siento no quiero problemas con nadie y nuestro vacile llegó a su fin”.
Me preguntaba por que habría dicho algo así.
Entonces llame a mi mejor amiga (que también es la mejor amiga de Andrés y Marcos). Ella me dijo que había hablado con Andrés y que le pregunto cuáles eran sus intenciones conmigo. Él le dijo que sus intenciones eran solo “un buen momento, un rato para pasarla bien”. cuando mi amiga me contó eso, el corazón se me partió en 2. mi amiga me dijo “mira a Marcos cuantos meses han pasado desde que terminaron y todavía te ama ese detalle que tuvo hoy contigo no lo hace cualquiera”. Me llene de coraje por que ella tuvo que meterse entre Andrés y yo.
Pero me quede callada y no le dije nada.
Lloré un rato y me puse a pensar que Andrés no me quería, siempre me hacia lo mismo.
Me ilusionaba y luego me dejaba. Me ilusionaba y me volvía a dejar.. Nunca quiso nada serio conmigo solo un buen momento y ya.
En ese momento me jure a mi misma que nunca mas iba a ser su “juguetito”, así que dejé de pensar en él como un novio. Ahora solo le escribía como su amiga y nada más. Ya faltaba un mes para empezar clases de nuevo y quería estar cerca de mi mejor amiga para hacer relajo juntas y pasarla mejor, así que me matricule en mi antiguo colegio y aunque sabia que ahí iba a estar Andrés no me importo. Porque yo iba por mi mejor amiga mas no por él.
Ya faltaba una semana para entrar a clases y una tarde (1 de abril del 2008) yo estaba en la casa de mi amiga cuando tocan el timbre de la casa. Mi amiga va a abrir la puerta y era Andrés. Qué sorpresa.
Estaba muy lindo. El se quedo sin palabras cando me vio. Y yo igual.
Ese día la pasamos muy bien nos divertimos conversamos e hicimos relajo. Mi amiga salió por un momento al portal de su casa. Andrés y yo nos quedamos solos en la sala.
Cuando él me dice:
“Hasta cuando me vas a tener así…”
Yo no entendía lo que me trataba de decir así que lo único que dije fue:
“¿Eeehhhh?”
En ese momento me robo un beso.
Que lindo momento hace tanto tiempo que no sentía sus labios junto a los míos. Se me declaró y yo no sabia que contestar. No quería que jugara conmigo, con mis sentimientos, pero mi amor hacia a él era mas fuerte y lo acepté.
Fue una tarde inolvidable. Y ahora que ya no era un simple vacile sino su novia. Y no quería que me lastimaran mi meta era “enamorarlo”. Era como una misión, pero lo logré. Él me inspira ternura, cariño, amor y así poco a poco fui logrando eso.
Hoy en día sé que él me ama por que a cambiado y lo ha hecho por mí. No es el mismo mujeriego que era antes. Me respeta y me da mi lugar.
Ya estamos cerca de cumplir 2 meses este 1 de junio.
Hace 8 años conocí a un chico que era un año mayor. En ese entonces yo no salía con nadie, a la vez era muy tímida y por esa razón no tenía muchas amistades, que digamos.
Me acuerdo que fue en carnavales de mi ciudad era primo de mi mejor amiga y, al mismo tiempo, el mejor amigo del enamorado de mi amiga. Ellos no eran de mi ciudad, vivían a tres horas de allí, por esto esa fue una ocasión especial para la que llegaron. Mi amiga me los presento, pongámosle así, eran Luis y Leo. En ese momento a mi me pareció mas simpático Luis y pensé que por esa razón era el enamorado de mi amiga, pero no, era su primo yo me alegré bastante.
Pasamos solo una hora los 4 porque ya tenían que viajar. Aunque no hablamos mucho porque yo era muy tímida, ellos se hicieron notar que eran muy amigables. Entonces quedamos en vernos el día siguiente. Yo estaba muy ilusionada por ello. Al día siguiente los espere, pero no vinieron. Me dio mucha pena y mucha cólera, por eso lo deje ahí.
Cuando empezó el colegio mi mejor amiga me dijo que le gustaba a su primo. Yo no le creí, pero en esos días se me agrego un msn. Era de él; pero era muy raro que cuando yo entraba él no estaba y cuando yo no estaba él entraba. Así paso un mes, no nos comunicábamos por ningún medio, pero yo pensaba en él mucho y más por lo que me decía mi amiga ya que ella vivía en su ciudad, pues era de allí y estudiaba en mi ciudad. Pero cada fin de semana ellos se veían, así que me podía contar todo lo que les decían.
A veces me mandaba saludos y yo también, hasta que un día cuando estaba en línea, él entro y hablamos como amigos. Me dijo que le había caído muy bien, posteriormente me mandaba sms a mi correo diciendo que me amaba, que era preciosa y cosas que a mí me gustaban mucho. Yo también lo quería demasiado, pero nunca le decía nada por mi timidez.
Así pasó un mes. Su mejor amigo Leo me decía que aceptara a Luis. Un día por Internet me dijo que me amaba y yo también le dije que lo amaba. Desde ese día empezamos a hablar con palabras cariñosas, me dio su número de celular y yo le llamaba a veces porque yo no tenía celular en ese entonces. Era mi primer amor y estaba muy ilusionada.
Un día fui a su ciudad con mi amiga, les dije a mis papás que iba a hacer un viaje de estudios y me dejaron ir. Cuando llegue allí, él me estaba esperando (en esos momentos no éramos enamorados aún) con mi amiga. Entonces mi amiga se fue y me dejo con su primo. Yo estaba muy nerviosa porque siempre hablábamos por MSN y no en persona. Prácticamente esa era la primera vez que hablábamos solos en persona. Fuimos a pasear por ahí, caminamos y él me contaba de su familia. Igual yo.
Hasta que llegó la hora de irme. Él me contó todo de su familia pero no me dijo nada de nosotros, yo estaba un poco triste. Mi amiga me estaba esperando porque tenía que viajar con ella el carro. Aun estaba aguardando un poco, yo ya me quería despedir de él y le dije que ya me iba, pero él me jaló detrás del carro y me dijo que me quería.
Yo me puse muy nerviosa, no pensé que el diría eso. Entonces fue cuando me pidió que fuera su enamorada. Era tan lindo ese rato que yo le dije que si, luego él quería darme un beso, pero yo le dije que había muchas personas. Entonces el me dijo “Vamos mas allá”, yo le hice caso y fue en ese momento mágico que me dio el primer beso. Fue tan lindo, yo me quede más enamorada, pero el carro ya estaba saliendo así que le dije que ya me iba y me fui corriendo. El carro partió. Estaba muy contenta y no lo podía creer, pero al mismo tiempo estaba tan triste porque ya me iba. El también estaba muy triste y se despedía con la mano.
Cuando llegué a mi ciudad me dedique a pensar solo en él, no podía sacarlo de mi mente. Mi amiga también me daba ánimos. Yo estaba muy rara porque nunca había tenido un enamorado, pero estaba muy ilusionada. Paso el tiempo. Todos los días me comunicaba con él por MSN porque no podíamos vernos en persona porque el estudiaba y yo también. Aunque por MSN el me decía que me amaba, que era la mujer de su vida, para mi él era lo mismo. Lo amaba demasiado.
Un día el llego por sorpresa a mi cole y me dijo que se había escapado para verme porque me extrañaba todo ese día. Fuimos a pasear por ahí. Era tan lindo. Cumplimos 6 meses aproximadamente y salimos del cole. El se estaba preparando para ser policía y yo para la universidad. El se vino a vivir a mi ciudad y fue más lindo por que nos podíamos ver casi seguido. El vivía alquilado. Salíamos a pasear y él siempre me decía que me amaba. Me tenía mucha confianza y yo también. Un día me invito a su cuarto y yo fui y desde ahí iba seguido: escuchábamos música, bailábamos, y hasta cantábamos. Era bien chévere.
Un día cuando estábamos echados en su cama escuchando música me dijo que quería unirse conmigo para siempre y sin darnos cuenta poco a poco empezamos a besarnos y así hasta que hicimos el amor. Fue lo más lindo que me paso en la vida. Yo me entregue a él porque lo amaba mucho y hasta ahora lo amo. El me dijo esa noche que quería que fuera la madre de sus hijos y que me iba a querer para siempre. Hasta estuvimos conversando un poco de nuestro futuro como pareja y desde ese momento nuestra relación fue más unida. Nos veíamos todos los días. Él quería que todos sus amigos me conocieran y me presentaba a todos sus amigos. Yo me sentía muy contenta.
Una noche fuimos a pasear a la bahía y allí grito como loco que me amaba y me dijo que yo nunca le dejara de amar, que aunque él ya no estuviera a mi lado yo le siguiera amando, que él iba a hacer lo mismo. Esa noche me preguntó una y otra vez si en verdad lo amaba como él me amaba y yo le dije que sí y entonces me dijo que no era verdad, porque como él me amaba nunca nadie me amaría. Y fue así que pasamos esa noche. Me parecieron tristes las palabras que me dijo porque me parecía como una despedida. Estuve pensando en sus palabras. Esa fue la última noche que lo vi.
Después una semana que no me comunicaba con él, era raro. Lo llamaba y no contestaba, esperaba en el internet y no entraba. Estaba triste porque pensé que ya no quería nada conmigo.
Entonces un día me encontré con mi mejor amiga y me dijo que me tenía que contar algo, pero que tenía que ser muy fuerte y me dijo que Luis había fallecido en un accidente cuando viajaba a mi ciudad. Yo no lo pude creer y me puse a llorar descontroladamente. No sabía qué hacer. Mi amiga me dijo que ya lo habían enterrado hace tres días. Yo estaba mal, no hablaba, no pensaba, sólo lloraba. Todos los momentos que pase junto a él se me vinieron a la mente. No comí casi un mes y hasta ahora sigo mal. Me enferme por no comer, tengo gastritis crónica. Lloré tanto que ahora ya no puedo llorar, pero lo sigo amando y voy a cumplir lo que él me dijo. No voy a querer a nadie más porque lo sigo amando y siento que él está a mi lado. A veces hablo con él como si estuviese y le digo que lo amo y lo amare por lo menos hasta que Dios me de la vida. Es el amor de mi vida. Lo extraño mucho, pero sé que algún día me encontrare con él y ahí si no lo dejare ir por ningún motivo. Te amo Luis. Eres mi vida y lo serás siempre.
Él es Cris y yo soy Yesi.
Fue un miércoles 09 de agosto del 2004, lo recuerdo como si hubiese sido ayer.
El primer día de clases de mi bachillerato. Estaba nerviosa, no conocía a nadie. Comencé a hacer plática con una compañera Mary y nos hicimos amigas. Después conocimos a otras dos compañeras y se unieron a nosotras.
Todo iba bien, pero de repente ahí estaba el, sentado detrás de mí y sin despegarme la mirada de encima. Yo no le tomaba importancia. No era muy atractivo y realmente no me llamaba la atención, así que continué con mi clase. De repente escucho una voz temblorosa pidiéndome que le pasara un lápiz. Cuando volteé, era él. Me agache y le entregué el lápiz, lo que él agradeció con una sonrisa.
Cuando llego la hora de salida, nos apresuramos mi amiga Mary y yo e íbamos caminando por la avenida que da a mi casa. De pronto, al voltear, él estaba ahí detrás de nosotras pidiendo que le esperáramos y así fue, nos pregunto que si vivíamos en “El Sauz”, a lo que yo conteste: “yo sí pero ella no”. Él, un poco nervioso, quiso disimular su interés preguntando si mi nombre en verdad era Yesica y le dije que sí, pensando que era un tonto. El nombre de mi amiga no lo recordó. ¿Qué raro, no?
Los días de clase continuaron y conforme pasaban los días ese chico me iba agradando. Era gentil, gracioso y súper tierno. Además comenzaba a atraerme su físico, pero, ¿gustarme? No lo creo, era solo un buen amigo.
Poco a poco, comenzó a acercarse más a mí, pero con timidez, y a María mi amiga le hablaba bastante bien. Entonces, ahí ocurrió. Comencé a sentir coraje, pero no quería aceptar mis verdaderos sentimientos, hasta que un día comencé a alejarme de él porque me dolía mucho el imaginarlo a él con María. Pero cuál fue mi sorpresa. Él noto mi distanciamiento y pregunto muy preocupado qué era lo que me sucedía. No lo podía creer, le importaba. Le respondí diciéndole que a él le agradaba María y que yo no quería interferir entre ellos, a lo que él contesto que estaba bastante equivocada y me abrazó, fue todo tan lindo…
A partir de ese día comenzamos a mirarnos tiernamente durante las clases. Él me abrazaba y me trataba tan maravillosamente que ni yo creía estar viviendo eso tan lindo. Pasó el tiempo y los abrazos eran más continuos y llenos de amor, pero como mis amigas eran bastante reservadas me comentaron que no era correcto abrazar a un chico que no era mi novio, a lo que yo quede confundida y decidí no hacerlo más.
De nuevo, él noto mi distanciamiento y charlamos al respecto. Él me contesto con una carta lindísima en donde me decía que me quería muchísimo y que a él no le importaba lo que dijera la gente, que me iba a proteger y cuidar para que nadie me faltara al respeto. Y así fue.
Pasaron dos meses y el decidió hacerme la pregunta tan esperada… Yo estaba fuera de un cyber café y llego, se puso frente a mí y comenzó a decirme: “Necesito hacerte una pregunta, pero ya creo saber lo que me vas a contestar ¿Quieres ser mi novia?” yo me quedé perpleja y guarde silencio por un momento tratando de controlar mis nervios y mi emoción. Después de que recobré el aliento conteste: “¿Ah, sí? ¿Y qué crees, que te voy a contestar?” a lo que él respondió que sí. Entonces sólo pude decir: “Pues acertaste”. Todo se tornó color rosa, las mariposas querían salir de mi estomago y nos abrazamos fuertemente hasta que llegó la hora de regresar a clase.
De ahí en adelante estuvimos juntos, nos dimos nuestro primer beso un mes después. Pasamos nuestra primera navidad juntos y fue maravilloso, pasamos momentos increíbles juntos hasta que, un 07 de febrero del 2005, le dije que no quería continuar con el, que necesitaba dedicarme a mis estudios y que no podía distraerme con él. Aún recuerdo la cara de tristeza y desaliento que lo cubrió, pero respetó mi decisión como siempre lo había hecho.
Paso una semana y no aguantaba más. Él dejo de hablarme, yo estaba con el corazón roto, lloraba día y noche por la falta de su amor, hasta pensé que andaba de novio con otra compañera y me dolió muchísimo. Entonces el día 14 de febrero le entregue una carta diciéndole que lo quería y él me la respondió de la manera menos esperada, me dijo que jamás me iba a olvidar, porque yo era el único y verdadero amor de su vida y que siempre lo iba a ser.
Entonces el día 18 de febrero me atreví y le pregunte el por qué de su distancia hacia mí. Salimos del salón y comenzamos a charlar, me dijo que le lastimaba mi presencia porque me amaba demasiado. Yo me quedé atónita y pregunté qué deseaba y él me dijo que quería regresar. Entonces llegó el maestro y ambos nos metimos a clase. A la salida me esperó y nos fuimos caminando. Me pregunto qué quería hacer. Entonces le di el sí, él no sabía qué hacer. Me abrazo tan fuerte y me besó con las lagrimas en los ojos, pidiéndome que jamás volviera a repetir eso.
A partir de ese momento comenzamos una relación distinta. Nos amábamos aun más y los dos éramos los novios más felices del mundo. Nos entregamos en cuerpo y alma el uno al otro, aun recuerdo la primera vez. Ambos estábamos tan nerviosos y llenos de temor. Apagamos la luz y se acercó lentamente a mí, acariciándome suavemente y diciendo una y otra vez lo mucho que me amaba. Yo lloraba de felicidad y de amor por él. Todo era tan maravilloso mejor que un cuento de hadas, hasta que en el 22 de febrero de 2008 todo cambió.
Salimos de mi casa por la noche y llegamos a un restaurante muy elegante. Nos sentamos en el balcón desde donde se miraba la luna y las hermosas estrellas que brillaban más que otros días… la música romántica. Todo era perfecto. Pedimos de cenar y unas pequeñas copas. Cuando terminamos de cenar, él se acerco a mí y susurrándome al oído me dijo que yo era lo más importante para él, que él sin mí no era nada, que era una gran mujer y el amor de su vida y que por esa razón quería pedirme que fuera su esposa. Yo estaba emocionada y sólo lo abracé dándole el sí. Todos en el restaurante nos miraban con ternura y nos felicitaron por nuestro nuevo compromiso.
Ahora Cris y yo planeamos felizmente nuestra boda que será en febrero de 2009. Ese hermoso mes que, como se darán cuenta amigos míos, es el mes que más ha marcado nuestras vidas y sobre todo nuestra relación.
Bueno, sé que mi historia fue algo larga pero espero que les haya gustado.
Y a ti, mi hermoso ángel (Cris), sabes que te amo más que a nada en el mundo y sé que juntos seremos más que felices. Eres el hombre más maravilloso del mundo. Te adoro y daría mi propia vida por ti. Gracias, amor mío, por darle luz a mi vida y revivir mi corazón.
Hola soy un chico de 34 años jamás he contado mis problemas por aquí pero bueno alguna vez tenía que ser…
Hace tiempo tenía una relación de la cual tuvimos una niña muy linda. Al principio esa relación iba de perlas pero poco a poco fue decayendo. Se fue enfriando la relación. Con todo esto y aburrido de ser yo el que siempre iba para adelante me cansé y conocí a una chica por Internet. Ella también estaba con su pareja, pero nosotros lo único que hacíamos era hablar y contarnos nuestras cosas, nuestros problemas y, la verdad, le pasaba lo mismo que a mí.
Yo no podía esconder esta situación y se lo tuve que decir a mi pareja, la cual respondió con un tortazo y perforación grave de tímpano. Ella era muy agresiva y posesiva y odiaba que saliera a dar una vuelta o algo. Bueno, al final lo dejamos. Yo tenía una casa mía sola que al separarnos se la di a ella por mi hija, además de porque no tenia ningún sitio donde ir. Ella no es d aquí es d Santo Domingo.
Al final la chica que conocí también dejo a su pareja para estar a mi lado y así fue después de tantas cosas que pasamos pudimos estar juntos. En el tiempo que ella estaba con él, también estaba conmigo y yo le pedía que lo dejara, que yo no podía estar así sabiendo que el estaba ahí, a su lado. En ese tiempo estábamos genial. Todo era perfecto. Nos brillaban los ojos, hablábamos de todo y éramos muy felices.
Después de dejarlo y por fin estar juntos empezó la pesadilla. De eso hace ya un año y ahora las cosas no nos van muy bien por mi culpa, pues me he vuelto agresivo e insulto mucho. Le he pegado tortazos y hasta la he empujado cosa que no sé ni cómo ni por qué pero casi todo ha sido borracho. Yo nunca antes era así y me duele serlo con la mujer que amo. Además que me avergüenza y no me dan ni ganas de salir a la calle. Ahora mismo estoy en tratamiento con un psicólogo, me hartan a pastillas para todo: los nervios, ansiedad, para dormir y la verdad no quiero quedarme abobado con tantas pastillas. Me metí en tratamiento porque yo nunca había sido así y no entendía por qué tenia que serlo con la persona que me ha dado la mayor felicidad de mi vida. Me ha hecho sentirme amado, querido, me hace feliz y me ha enseñado lo que es el amor y que se debe luchar por lo que se quiere. Ella es fantástica, una persona bellísima por dentro y por fuera también tiene sus problemas familiares y hay veces que la toma conmigo pero la entiendo.
Yo, después de la relación que había tenido con la otra persona, empezaron mis problemas. Empecé a beber, a tomar drogas, cambié el turno en el trabajo que tenía que era siempre de mañana de lunes a viernes, por otro que trabajo todos los días festivos y todo así estaba más ocupado. Pero, nada, mi ex pareja no dejaba de joderme. Una vez salí a dar una vuelta con mi actual pareja y las dos nenas: mi hija y la hija d ella, que la considero como si fuera mía. Y ahí empezó lo peor.
Me llamo para ver donde estábamos y le dije que dando una vuelta. Me dijo que le llevara a la niña, que no quería que estuviera con ella y le dije que no, que la niña me tocaba a mí y la podía llevar donde quisiera. Pues entonces empezaron los insultos y amenazas. Acto seguido le colgué el teléfono y la fui a denunciar.
Después de denunciarla, apareció aquí donde vivo y me dijo que le diera a la niña, que se la quería llevar y yo con la denuncia en la mano se la enseñé. Se volvió loca y metió la niña en su coche. Yo tenía el mío como a 30 metros más abajo estacionado y ella con mi hija dentro de su coche se empotro con el mío a una velocidad considerable. Casi que no salen los 2 coches a un barranco. Menos mal que estaba la baranda protectora, porque si no vuelan y le podía haber quitado la vida de mi hija con 5 años.
Salí corriendo con mi madre. Ella estaba presente. A ella la empuje para sacar a mi hija del coche y dársela a mi madre y al empujarla llego a una pared y se raspó el brazo. Con la misma llame a la policía y ¿a que no saben lo que paso? Me llevaron detenido esposado y me metieron tres días en el calabozo por maltratador.
Ahí empezaron mis verdaderos problemas. Ya mi comportamiento no era igual, me hice más agresivo, mas malo, no confiaba en nadie y pensaba que todos me miraban mal porque yo tenía la culpa. Porque según eso, yo era un maltratador. La verdad que de tanto creérmelo llegué a serlo con mi actual pareja y eso no me lo perdonare jamás. He pensado en quitarme la vida y juro que podría llegar hacerlo si no tuviera a mi hija, que es quien se me viene a la cabeza día tras día.
Me cuesta seguir adelante porque lo perdí casi todo. La casa y mucho dinero que perdí con mi ex. Le termine de pagar el coche, le puse la casa a nombre de ella, le compré los muebles y mucho más. Todos los meses le tengo que dar 150 euros y cuando puedo le doy mas y con todo esto aún no está contenta. Le estoy pidiendo que me saque de la hipoteca, que quiero hacer mi vida porque ningún banco me da nada teniendo esa hipoteca. Tengo muchas deudas y tarjetas que me quede pagando y ahora mismo estoy en la ruina por culpa de ella. En la ruina económica y moral.
Ya no me gusta salir, no me relaciono con nadie, no me gusta el barullo de gente y tengo problemas de adaptación en grupo. Bueno, lo único que quiero es que si alguien está en esta situación o parecida que me diga algo. Que si ha llegado a cambiar y a estar bien con su pareja después de todo lo que ha pasado, porque la verdad es a la única mujer que le he levantado la mano. La he llamado hasta puta y eso lo llevo en mi cabeza. Jamás en la vida creo que me lo pueda sacar.
Ahora estamos tirando poco a poco. Llevamos 3 días sin discutir, muy bien, pero tengo miedo a ser de nuevo la misma bestia al dejar de tomar las pastillas. No sé qué hacer, porque la verdad la amo con todas mis fuerzas, lo es todo para mí y sin ella no podría vivir. Es un pilar muy importante en mi vida por no decir el único que la sostiene. Sin ella estoy vacio, solo no tengo a nadie porque ni con mis padres hablo. He dejado un poco de lado a mis amigos y a todo lo que me rodea por ella. Sólo quiero estar con ella.
Bueno ya seguiré escribiendo mis sentimientos. Espero que alguien pueda decirme algo porque, la verdad, tengo miedo. Un abrazo a todos y suerte en la vida.
Un día, Nano y yo, decidimos jugar a ser novios por un mes.
Nano: Estoy cansado, ¿quieres tomar algo? Voy a ir a comprar.
Yo: Agua, por favor.
Nano: Espera aquí.
Minutos después, un desconocido se me acerca.
Desconocido: ¿Conoces a Nano?
Yo: Sí, ¿por qué?
Desconocido: Es que un conductor ebrio lo atropelló y está en el hopital.
11:57 pm. El doctor sale del cuarto de emergencias y me muestra a mí un agua y una carta.
Doctor: Lo encontramos en su bolsillo.
Yo leo la carta y dice: “Estos últimos días me he dado cuenta que me estoy enamorando de ti, y antes de que el juego termine, quiero que seas mi novia por siempre. Te amo, Samantha”
Yo rompo el papel y grito: ¡No te puedes morir, yo te amo! ¡No puedes hacerme esto!
El reloj dio las 12:00 y el cuerpo de Nano dejó de funcionar. Era el día 30.
Mi historia es del tipo cibernauta espero que les guste
Hace tres años, el 25 de febrero para ser más precisa, conocí a un chico llamado Camilo en la sala del chat. Estábamos conectados. Desde ese entonces conversaba todos los días y nos llegamos a hacer buenos amigos. Él estudia medicina y yo ingeniería agrícola.
En ese tiempo, yo aun estaba en el colegio ya terminando. Lastimosamente yo perdí contacto con él. Se dedico a su estudio y yo también. Hace un año y medio volví a hablar con él y pues él me contaba de su banda, yo de mis desventuras y me divertía hablar con él.
Un día le conté de un rompimiento y que quería amar a alguien realmente. Él me dijo que podía contar con él. Yo le mande un corazón con nuestros nombres juntos diciéndole “Quiero que tú lo conserves. Eres mi amigo hasta que yo decida recogerlo”. Él me respondió “¿Y qué pasaría si quiero quedarme con él?, jeje”. Se me escapó una sonrisa pues hasta entonces yo no lo veía como nada más. Yo le dije “Listo”.
Seguimos en contacto y sin darnos cuenta nos fuimos enamorando y me dio su número. Aquella noche le llamé. Al contestar parecía un niño y con voz nerviosa y tímida me dijo que le encantaba escucharme y que quería verme. Pasaron algunos meses y me dijo que tenía un congreso de medicina aquí en mi ciudad y que me amaba mucho, que quería verme. Yo le dije ok.
Pasaron los seis mese y él me mandaba sus fotos su letras y pues yo no cabía de la alegría al poderlo tener en mis brazos. Aquel día me alisté, pero ese encuentro no se dio y mi corazón rompió en llanto pues imaginaran ustedes la desilusión. No hablé con él por algunos meses en los que conocí un chico llamado Joseph que me amaba mucho. Pero con el rompí por razones un poco difíciles de entender, pero esa es otra historia.
A los días recibí un coreo que me decía lamento tanto no poder haberte besado ese día pero a él lo habían robado ese día y quedó sin un centavo y los amigos le ayudaron a volverse a su ciudad, que no pasaba un día que no pensara en mí y que sus ojos y su piel querían verme.
Recuperamos esta relación, pero como el Titanic se vino al piso por una amiga de él, que se interpuso entre nosotros inventando cosas que fueron degradando la relación y quedamos de vernos en Bogotá, pero para aquel entonces ya estábamos un poco cansados de esto.
Él me pagaba los pasajes y todo, pero yo le dije que no, que era mejor que buscara una chica a la que pudiese tener cerca y que lo amaba pues para serles sincera él era y es el amor de mi vida y no hay día que no piense en él y le dé mis bendiciones, a lo que él con lagrimas me dijo que respetaba mi decisión, que amaba con su alma y que, aunque no quería perderme, tenía razón. Era mejor dejarlo así. Hasta ahora no sé nada de él.
Sólo espero que esté donde esté, esté bien.
Para mí siempre lo más importante fue el amor. en el colegio, la universidad fui muy buena alumna, pero por tener una familia desintegrada, siempre soñé con tener una familia feliz, por ello en mi vida la prioridad fue el amor.
Hace 12 años atrás conocí a un chico muy especial. Al principio no me gustaba, pues creía que por tener dinero y ser alguien importante en el cole seria altanero. Él me pidió ser su enamorada yo le dije “No, gracias”. Él me miró y me dijo “Pero si nadie me ha rechazado antes…”. Y yo le contesté: “¿Y…?”. Bueno, ahí quedo todo
Pero de alguna u otra manera, él volvió a declararse por 4 veces más. En la quinta lo acepté porque… sentía algo por él y porque me parecía un buen chico. Cuando estuvimos, fue un poco gracioso porque yo no quería que nadie supiera, así que nos veíamos cuando iba a casa.
Pasaron los días los meses y lo fui conociendo más. Él era muy tierno, muy atento, muy respetuoso, muy preocupado en mi. Me daba mi lugar y yo lo amaba. Recuerdo el primer beso que me dio. Fue tan dulce, tan tierno. Algo que no he vuelto a sentir. Hablábamos de todo. Inclusive una vez me dijo que quería casarse conmigo más adelante cuando fuéramos profesionales.
Ese año fue mi último en el cole con él. Yo me fue a otra ciudad, a otro colegio a continuar mis estudios, él se quedo a culminar el cole. Tenía ganas de escribirle pero no lo hice. Me enteré por el mes de octubre que el estaba con otra chica y, bueno, yo solo esperaba ir para navidad allá para aclarar mis sentimientos.
Cuando llegué, en la noche ese día era su fiesta de graduación, pero no quise ir porque estaba tan enojada con él. Al día siguiente, él vino a mi casa y con una sonrisa me dijo “¿Cómo estás?”. Yo estaba enojada así que fui directa y le dije: “Estas con esa chica, sí o no”.
Él tartamudeó y quiso explicarme, pero yo le pregunte sí o no y él me dijo “Sí, pero…” Yo le dije que no me volviera a ver ni hablar si no estaba seguro de lo que sentía y lo despedí. A los pocos minutos vino cansado, agitado y me dijo que ya había arreglado todo. Me explico muchas cosas. Me dijo que todo había sido una broma de chicos que habían hecho una apuesta y que en realidad él sólo le pidió aquella muchacha estar con él porque su grupo de amigos no se llevaban bien con los chicos del año inferior (que por cierto eran mis amigos y compañeros de mi anterior colegio)
Yo entendí todo porque cuando éramos novios en el cole mis amigos nunca lo llevaban bien. Siempre estaban tramando algo para separarnos. En fin, yo sentí en mi corazón su sinceridad y lo perdoné. Continuamos siendo novios, pareciera que desde ahí nuestra relación fue madurando. Estábamos lejos, pero nos llamábamos y escribíamos cartas. Para mí, aunque lejos, fueron los 3 años mejores de mi vida. Sólo nos veíamos para Navidad y Año Nuevo y en verdad han sido las mejores de toda mi vida.
No sé si es el destino o… pero para el 14 de febrero del 2000 yo me cambié de casa y teléfono. Él cambió su número telefónico y aunque trate de comunicarme con él nunca se logro hasta el día de hoy. Estos años sin él han sido muy difíciles. Hace 5 años atrás inicie una relación con otro chico, por amigos hace poco me entere que el amor de mi vida vino a buscarme y me vio con este chico y se fue porque pensó que yo era feliz y que ya había iniciado una nueva vida.
Todos estos años me resigné a estar con este chico y creer en la felicidad, pero como no hay mentira que dure 100 años ni cuerpo que lo resista, termine con él porque todo fue una mentira.
No sé si el amor debe ser perfecto lo único que sé es que el amor es de dos y si en algún lado te encuentras, Félix, quiero que sepas que en mi corazón siempre has estado, que los mejores momentos de mi vida han sido a tu lado y que si Dios nos da una oportunidad para amarnos, se lo agradeceré toda mi vida. Aún te amo, donde quiera que estés. Sólo quiero y deseo para ti felicidad.

