Mi historia es del tipo cibernauta espero que les guste
Hace tres años, el 25 de febrero para ser más precisa, conocí a un chico llamado Camilo en la sala del chat. Estábamos conectados. Desde ese entonces conversaba todos los días y nos llegamos a hacer buenos amigos. Él estudia medicina y yo ingeniería agrícola.
En ese tiempo, yo aun estaba en el colegio ya terminando. Lastimosamente yo perdí contacto con él. Se dedico a su estudio y yo también. Hace un año y medio volví a hablar con él y pues él me contaba de su banda, yo de mis desventuras y me divertía hablar con él.
Un día le conté de un rompimiento y que quería amar a alguien realmente. Él me dijo que podía contar con él. Yo le mande un corazón con nuestros nombres juntos diciéndole “Quiero que tú lo conserves. Eres mi amigo hasta que yo decida recogerlo”. Él me respondió “¿Y qué pasaría si quiero quedarme con él?, jeje”. Se me escapó una sonrisa pues hasta entonces yo no lo veía como nada más. Yo le dije “Listo”.
Seguimos en contacto y sin darnos cuenta nos fuimos enamorando y me dio su número. Aquella noche le llamé. Al contestar parecía un niño y con voz nerviosa y tímida me dijo que le encantaba escucharme y que quería verme. Pasaron algunos meses y me dijo que tenía un congreso de medicina aquí en mi ciudad y que me amaba mucho, que quería verme. Yo le dije ok.
Pasaron los seis mese y él me mandaba sus fotos su letras y pues yo no cabía de la alegría al poderlo tener en mis brazos. Aquel día me alisté, pero ese encuentro no se dio y mi corazón rompió en llanto pues imaginaran ustedes la desilusión. No hablé con él por algunos meses en los que conocí un chico llamado Joseph que me amaba mucho. Pero con el rompí por razones un poco difíciles de entender, pero esa es otra historia.
A los días recibí un coreo que me decía lamento tanto no poder haberte besado ese día pero a él lo habían robado ese día y quedó sin un centavo y los amigos le ayudaron a volverse a su ciudad, que no pasaba un día que no pensara en mí y que sus ojos y su piel querían verme.
Recuperamos esta relación, pero como el Titanic se vino al piso por una amiga de él, que se interpuso entre nosotros inventando cosas que fueron degradando la relación y quedamos de vernos en Bogotá, pero para aquel entonces ya estábamos un poco cansados de esto.
Él me pagaba los pasajes y todo, pero yo le dije que no, que era mejor que buscara una chica a la que pudiese tener cerca y que lo amaba pues para serles sincera él era y es el amor de mi vida y no hay día que no piense en él y le dé mis bendiciones, a lo que él con lagrimas me dijo que respetaba mi decisión, que amaba con su alma y que, aunque no quería perderme, tenía razón. Era mejor dejarlo así. Hasta ahora no sé nada de él.
Sólo espero que esté donde esté, esté bien.


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